lunes 23 de noviembre de 2009

Buenos Aires

Muy buenas y primaverales tardes (al menos para nosotros :P) estimados lectores y lectoras. Aquí estamos de nuevo disfrutando de la grandeza de la ciudad natal de Mafalda: Buenos Aires.

Antes de llegar aquí, hicimos escala en Rosario, sitio que elegimos como de paso desde Cayafate. Por allí no hicimos nada especial más que pasear por sus grandes avenidas y parques, ya que estábamos bastante cansados después de cientos de minutos en varios autobuses hasta llegar allí. También vimos la casa donde nacio y vivió hasta los seis meses el señor Guevara.





Nuestro objetivo, el cual cumplimos a la mañana siguiente tras un poco más de bus fue llegar hasta Buenos Aires donde en la propia estación de autobuses estaban esperándonos mis padres con los brazos abiertos.

Tras acomodarnos en nuestro modesto hostel, aunque situado a pocos metros de su hotel, salimos a descubrir la gran ciudad.


La población censada es de unos 3 millones de habitantes durante el fin de semana pero casi el doble de personas llega desde la provincia para "laburar" en la capital durante los días de curro. Nosotros, al llegar en viernes, no apreciamos ese ritmo real de vida y en general notamos un ritmo calmado. Casi lo agradecemos ya que tenemos que volver por aquí en Enero como recta final del viaje y tendremos más tiempo. En esos meses no seremos dos, si no cuatro, pero ya os contaremos en su debido tiempo.

Gracias a un city tour cortesía de mis papis, conocimos el barrio de la Boca y sus Conventillos, casas donde vivieron y aún viven cientos de inmigrantes. Os recomiendo que leais lo que Wikipedia cuanta acerca de ellos.



También conocimos desde fuera el estadio de la "Bombonera" donde Maradona se engrandeció como jugador de fútbol. No lejos de ahí, en la zona de El caminito aprendimos a bailar tango con dos mujeronas muy parecidas entre ellas.


Al día siguiente paseamos por la Plaza de Mayo, aunque al no ser jueves no coincidimos con la concentra de las Madres de Plaza de Mayo que aún se siguen reuniendo después de treinta años. En la misma plaza está el Palacio Rosa donde vimos el derroche decorativo del despacho presidencial de la señora presidenta y salimos al balcón donde Evita Perón era aclamada por el pueblo a finales de los años cuarenta.




Cerca de el mercado de San Telmo, que nos recordó al rastro de Madrid, conocimos a Mafalda en persona al lado de una casa donde dicen que nació. Despues de pedirselo amablamente, accedio a hacerse alguna foto:





Hemos empezado a apreciar la llegada de la Navidad con la colocación de los tradicionales adornos en los centros comerciales. Lo que para nosotros no es tan tradicional es andar en pantalón corto y con una temperatura de unos 25 grados a finales de Noviembre :)

Fueron sólo dos días, pero el olor a Tango que desprende toda la ciudad nos dejó un buen recuerdo y ganas de dedicarle más tiempo en una próxima visita. Lo hemos pasado genial con mis padres, que nos han cuidado estupendamente, nos han liberado algo de peso de las mochilas y hemos podido contarles experiencias de lo que llevamos de aventura.


Espero que disfrutéis un montón de estas dos semanas por la Argentina y que ya que nos vais a sacar ventaja, nos aconsejéis para cuando visitemos esos sitios. ¡Os quiero mucho!

Después de este momento fraternal os cuento que nuestro próximo destino es Córdoba, donde viajamos esta noche en un bus semi cama. Me despido con una tira de Mafaldita.


Más os contaremos cuando sigamos llenando la barrita de experiencias. Muchísimos besos amargos y sabrosos, como el Mate.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Argentina

!Hola boludxs! Saludos desde el cuarto país por el que pasamos durante nuestra aventura: Argentina.

Llevamos menos de una semana en esta tierra de plata pero tenemos la sensación de llevar mucho más tiempo y quizá sea por una razón: relacionarnos con gente.

Desde S.Pedro de Atacama viajamos un puñado de horas para llegar a la ciudad de Salta, una población importante con alrededor de un millón de habitantes. Nos quedamos tres días y no por la belleza de sus calles y plazas si no porque el pasear, charlar con la gente y disfrutar de unas buenas Quilmes nos cautivó.

Llevábamos mucho tiempo sin tener un trato "caluroso" con gente debido principalmente a que hasta ahora no hemos estado una temporada larga en sitios concretos. En el tour de Uyuni conocimos a buena peña, pero aquí hemos estado en una ciudad, relajados y sin pegarnos palizas de caminar o ver sitios. Creo que lo necesitábamos enormemente.

En el hostel mochilero donde nos albergamos charlamos animadamente con el personal y conocimos a un porteño (gentilicio de Buenos Aires) y a una barcelonesa muy simpáticxs con lxs que hemos compartido muchas horas y mucho mate, bebida que nunca falta en el equipaje de un Argentinx.

Llevamos dos meses viajando, es increíble, parece que aún fue ayer cuando cargamos las mochilas de ilusiones y despegamos de Barajas. Para conmemorar tan grandioso momento decidimos afeitar nuestras faces y dejárnos tan solo el bigote para descubrir una apariencia desconocida para nosotros mismos. He aquí el resultado:




No muy lejos se encuentra Purmamarca, una pequeña localidad que descansa a pies del llamado Cerro de los Siete Colores. Ahí pasamos una tarde pero volvimos a hacer noche a Salta. El por qué de su nombre quizá lo deduzquéis facilmente en esta foto.








Nuestro siguiente destino fue donde nos encontramos ahora, la ciudad de Cafayate. Cuando llegamos fuimos bombardeados por varios captadores de mochileros ansiosos de vendernos alojamientos económicos. Después de comprobar las opciones tomamos la más barata y creo que no pudimos dar más en el clavo.

Desde que llegamos al hostel da la sensación de que todxs los que estamos hospedados allí somos amigxs de toda la vida, incluso el regente es un tío muy majo. Son casi todxs Argentinxs menos nosotros, otra española y una canadiense. La primera noche compartimos mesa para cenar y disfrutamos del sabor de vinos de esta tierra, porque estamos rodeados de bodegas y viñedos. Desde ese momento las conversaciones con larga diversidadad de temas no han cesado y mucho más mate hemos compartido.

La segunda tarde por estos lares la dedicamos a conocer los denominados valles Calchaquíes que rodean a la ciudad conociendo sus quebradas y montañas. Es increíble la belleza que tienen estas formaciones arcillosas. ¿No os recuerda lomos de jamón?






En la llamada Garganta del Diablo, nos encontramos con Neo y nos contó el secreto de Matrix. Aquí está la prueba de nuestro paso por allí:













Hoy por la mañana hemos partido el equipo de hospedadxs a darnos un chapuzón en el río y le hemos dedicado gran parte del día. Es curioso el tipo de paisaje porque es bastante parecido a la sierra madrileña pero con la novedad de tener miles de cactus que invaden las laderas y el espacio con sus espinas.












Esta última foto con Juan muy bien acompañado me recuerda a un anuncio de Marlboro o algo así ;)

Mañana viajamos a Tucumán para seguir rumbo a Buenos Aires, donde tenemos pensado el hacer una escala de visita a mis padres, que van a disfrutar de sus vacaciones en este país. Antes de llegar allá no sabemos donde pararemos, pero ya os enterareis.

Nos despedimos como siempre con muchos besos fuertes y agradeciendo a todxs los que seguís nuestra aventura. ¡Hasta pronto!

martes 10 de noviembre de 2009

Uyuni y escapada a Chile

Hola amigxs, muy buenas a todxs desde San Pedro de Atacama, Chile. Nos apetecía ver que se contaba el país vecino y sobre todo conocer su desierto. Lo que nos hemos dado cuenta es que esto es casi más caro que Europa así que el viernes nos escaparemos a Argentina para iniciar la tercera etapa de nuestro viaje.

Todas las historias tienen un principio así que vamos a retornar a Bolivia y su turística localidad Uyuni donde llegamos el pasado viernes en compañía de David, otro cervecero, digooo mochilero toledano.

La ciudad en sí no es muy interesante ya que está hecha por y para el turismo. El gran reclamo de este sitio es su salar, ya que es el más grande del mundo con sus 12.000 km cuadrados. No teníamos otra opción que contratar un tour para visitarlo al día siguiente, sin tiempo que perder.

Después de acomodarnos en un todo terreno de 7 plazas junto con dos polacos, una argentina y el ya mencionado toledano, la primera parada fue en el cementerio de trenes, no muy lejos de la ciudad, donde reposan sin vida cientos de toneladas de hierro. En su día estos trenes fueron parte activa de la economía de la zona para exportar minerales y dar al país un salpicón de modernidad. Fue interesante pasar por encima de ellos o ver los restos de carbón que aun permanecen en sus calderas.










Tras esto, de repente todo el paisaje cambió y nos adentramos en el salar. La denominación de desierto es completamente acertada ya que no hay más que sal y la vista sólo alcanza lejanas montañas. Vimos montones hechos por los trabajadores que explotan esta rica fuente de Cloruro de Sodio. Blanco blanco y más blanco





La Isla del Pescado es una porción de tierra en medio del salar que posee una variedad de cactus gigante que llega a alcanzar en algunos casos hasta 10 metros de altura. Desde este sitio se apreciaba la inmensidad del espacio como en ningún otro sitio. Un lugar maravilloso.











Pudimos jugar con la perspectiva y tomar fotos curiosas como ésta.





Más tarde disfrutamos de la puesta de sol en un sitio donde había un montón de ladrillos de sal con los que formamos la palabra que ahora forma parte de la imagen principal del blog. Queda bien ¿eh? :) Fue un momento especial porque estábamos casi solos y en cuanto te alejabas un poco del grupo te encontrabas aislado en este universo salado.

















Cuando el sol dijo "hasta mañana" nos trasladamos al alojamiento que, como no, estaba íntegramente construído con sal. Las paredes, mesas, sillas y el suelo eran pura sal. Si os lo estáis preguntando la respuesta es sí, sí chupamos para comprobarlo. :P





El segundo día, ya fuera del salar, pero sin abandonar el desierto, lo dedicamos a conocer diferentes lagunas donde viven cientos de flamencos rosados y blancos. Pasamos demasiadas horas en el 4x4 y por la noche llegamos hasta nuestro modesto alojamiento en medio del desierto, donde nos juntamos con gente de otras agencias. Fue muy agradable el compartir la velada nocturna con gente de diferentes nacionalidades pero unidas por el castellano como lengua materna.

















Poco antes de ir a encontrarnos con la cama, observamos uno de los cielos más bonitos que existen. La luna no se dejó ver y eso permitía observar estrellas incluso sin tener que mirar arriba. Como dato curioso, es la primera vez que pasé frío desde cinco meses atrás ya que es el tiempo que llevo en temporada veraniega. El desierto es diferente y mientras mirábamos esas estrellas detrás de montañas todo el cuerpo tiritaba de frío.

Ese mismo horizonte lo divisamos al día siguiente viendo un espectacular amanecer como podeis ver en estas instantáneas.





Tras esto nos fuimos a una zona volcánica para ver unos geisers que escupían humo proveniente de aguas hirviendo que rezumaban azufre y que nos hicieron idearnos acerca de como es el infierno. Por supuesto estoy exagerando porque bien merecía la pena el espectáculo natural.







Rapidamente teníamos que avanzar porque nos tocaba tomar el transfer hacia Chile pocas horas más tarde. Primero noos dimos un baño matutino en una laguna de agua caliente que nos despejó y terminó de despertarnos. Justo antes de decir adiós a Bolivia conocimos a la Laguna Verde y nos despedimos de David y del grupo con el que habíamos pasado los últimos tres días.



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En Chile, lo primero que sentimos es el pasar de uno de los países más baratos de latinoamérica a uno de lo más caros con el aliciente de encontrarnos en una zona turística. Hemos pasado de pagar 2,5 euros por noche a pagar casi 8. También los menús para comer son caros y los tours turísiticos para conocer todos los alrededores de este desierto en el que nos encontramos.



Como siempre nos lo montamos bien, tenemos cocina en el alojamiento y estamos cocinando, algo que realmente echábamos de menos y que ahora si nos sale muchísimo más a cuenta. Para evitar tener que pagar los abusivos precios de las agencias, ayer alquilamos unas bicicletas, nos volvimos a enfundar los maillots de Armstrong e Indurain y nos tiramos un buen puñado de horas pedaleando para conocer dos de las principales atracciones de la zona: El Valle de la Muerte y el Valle de la Luna.





Estos valles se encuentran en el desierto, pero no es un desierto como el del Sahara. Aquí hay un montón de formas rocosas junto a gigantes dunas que hacen del sitio algo bastante peculiar. Mirad el Valle de la Muerte.



Después fuimos a El valle de la Luna, cuyas piedras forman lo que parece un paraje lunar y de ahí toma el nombre.



El atardecer lo divisamos desde aquí, en lo alto de una duna gigantesca. Fue otra experiencia magnífica, sobre todo por lo cansados que estábamos después de tanto pedaleo. Juzguen ustedes mismxs con estas fotos.









Y hoy nos encontramos en el día de relax. Hemos decidido no hacer nada porque estamos un poco acatarrados por el frío de Uyuni. Mañana quizá tomemos otra vez la bici o practiquemos algún deporte de aventura como el Sandboard. Os contaremos en cualquier caso.

El viernes como os contaba, despedimos a Chile para adentrarnos en el país del Tango. Subiré las fotos en cuanto pueda, gracias por leernos y muchos besos Chilenos.

viernes 6 de noviembre de 2009

Sucre y Potosí

La capital de Bolivia, pese a que la generalidad y nosotros mismos hace un par de semanas pensábamos que era La Paz, es Sucre. En La Paz están concentrados dos de los tres poderes y se la considera sede de gobierno, pero la capital oficial viene a ser la ya mencionada. Debido a diferentes motivos, La Paz creció muchísimo más y alberga muchos más habitantes y un ritmo de vida mucho más desenfrenado.

Eso pudimos comprobar nada más llegar a Sucre ya que era Domingo. Al igual que nos pasó en Cochabamba la ciudad descansa este último día de la semana y todo se encuentra en un estado semifantasmal. Tuvimos la mala suerte adicional de que al día siguiente fuera feriado, día de Todos los santos y esta fiesta se vive muy activamente en Bolivia, así que todo estaba nuevamente cerrado al día siguiente Lunes. No se puede apreciar el ritmo real de una ciudad si no se descubre por la mañana, cuando la gente va a trabajar, lxs comerciantes ofertan toda su venta y ninos y niñas corretean para ir al cole.

Como no podría ser de diferente manera paseamos por el florido cementerio donde cientos de personas se daban cita para ir a recordar a sus seres queridos e inexistentes.





Es muy bonita la construcción de sus casas, todas pintadas de blanco y con tejados de teja, un tipo de construcción muy poco común en Bolivia, donde la mayoría de las casas son de ladrillo sin pintar.



Una cosa que me sorpendió y encantó es el pasar por un centro sanitario donde tenían su flamante flota de ambulancias, formada por dos reliquias Volkswagen en impecable estado. Imagino que este modelo se ha fabricado en América hasta más tarde, pero lo que conocemos en Europa es esa maravillosa furgoneta jipi que causó furor durante los años sesenta. Estaba nueva, como recién fabricada. Recreación del pasado :)




También Juan pudo recordar su París paseando por la avenida Bolívar donde tienen esta réplica de la torre diseñada por Monsieur Eiffel. Fijaos que majos los nenes en lo alto.






Con bastante rabia por abandonar esta ciudad sin haberla sentido en su estado puro viajamos hacia Potosí, ciudad que situada a 4090 metros está en la lista de la más altas del mundo. En su máximo apogeo fue cuna de la economía mundial y una de las más importantes metrópolis.

Esta fama fue adquirida por su llamado Cerro Rico donde hace 400 años los colonos españoles extrajeron millones de toneladas de plata para enriquecer su gran imperio. De la pluma de Cervantes nació la famosa expresión "Vales más que un Potosí" donde aún a dia de hoy hay materia bruta que extrarer.






Es muy interesante tanto la historia de su descubrimiento como todo el trabajo que ha desarrollado y que sigue desarrollando el sector minero. Para conocerlo nos convertimos en mineros y nos adentramos en una de las diferentes minas cooperativas en las que se trabaja activamente. Es realmente duro ver como la mina es lo más importante para el sustento de familias enteras de esta región, teniendo en cuenta que trabajan con unos medios que poco han cambiado durante los siglos. Desde niños que empiezan a trabajar a los 14 años hasta muertes por Silicosis entre los cuarenta y cincuenta años.




Despues de pasar por el mercado minero donde compramos dinamita, que se vende legalmente como si fuera chocolate y hojas de coca para regalar, descendimos cuatro niveles trepando por piedras, adentrándonos en túneles y siguiendo las vías de las vagonetas para conversar con trabajadores y trabajadoras (estas últimas fuera de la mina). Es realmente duro pensar como se juega la vida esta gente teniendo en cuenta que no cobran un duro si no extraen material.






También nos escapamos a las afueras de la ciudad para darnos un bañito en el Ojo del Inca, una laguna circular de aguas termales, que brota en el crater de un antiguo volcán y se mantiene siempre calentita, a unos 30 grados.






Aquí conocimos a más mochilerxs y esa noche fuimos juntos a conocer que deparaba la noche potosina de jueves saliendo por un par de pubs.

El alcohol es baratísimo pero el ambiente no era el mejor del mundo. En un pub semi vacío encontramos a unas jóvenes universitarias con las que bailamos a su manera: Todas las chicas a un lado una al lado de otra y enfrente los chicos para, se supone, moverse al ritmo de la cumbia. No duramos mucho con ese planazo pero es cierto que fue interesante.

Esta mañana hemos viajado hasta Uyuni desde donde escribo en compañía de un mochilero Toledano que conocimos en la laguna. Aquí vamos a descubrir el Salar más grande del mundo en una excursión que nos llevará tres días. Después abandonaremos Bolivia tras tres semanas que se han pasado volando, para conocer un poquito de Chile y desde ahí empezar la tercera parte del viaje en el país del tango: Argentina. Nos despedimos con una foto de un amiguete que nos hemos echado en este último trayecto hasta aquí. ¡Besos fuertes!

sábado 31 de octubre de 2009

Cochabamba, cine y naturaleza

Como bien dice el titulo del post, nos encontramos en Cochabamba. Esta última semanita la hemos dedicado a descansar y a disfrutar de unos preciosos entornos naturales. Paso a contaros:

Cuando llegamos a esta ciudad hace ya casi una semana, nos sorprendió el que por lo menos en las calles más centricas, tienen contenedores de basura grandes al igual que hay en España. También nos sorprendió el que usen parquímetros. Esos "avances tecnológicos" nos los hemos visto en el Perú.

Al ser Domingo, durante toda la jornada la ciudad parecía un dormitorio de fantasmas, con las calles desiertas y practicamente todos los comercios cerrados. Ni tiendas, ni restaurantes ni puestos de información. Aprovechamos para ir a saludar al que es el Cristo más alto del mundo. Sí, por unos 3 metros es más alto incluso que el de Brasil.






Al día siguiente la ciudad recuperó su ritmo de vida normal y las calles se llenaron de vendedorxs de comida, tiendas de todo tipo y tráfico constante. También sus fabulosos mercados que tanto nos gustan resucitaron para alimentarnos a base de macedonias de frutas con yogur. ¡Deliciosas!

La ciudad en si no es muy bonita, pero decidimos dedicarle unos días para que yo me terminara de recuperar de mis leves contusiones, reponer fuerzas y que no tuvieramos nada en que pensar durante algún tiempo.


Descubrimos unos multicines que calcan el estándar europeo con sus grandes salas, palomitas de maíz (aquí llamadas Pipocas) y salón recreativo, pero a un precio super económico. 2 euros nos costó a cada uno el ver una producción boliviana llamada "Escríbeme".

Pero como estábamos descansando durante los dos días siguientes no pudimos evitar volver a ver las últimas pelis de Bruce Willis y otra que produce Peter Jackson. Incluso esta última nos costó 1 euro a cada uno por ser el día de espectador. ¡Pero que precios señora! La verdad es que echaba de menos ir al cine y sobre todo disfrutar de las versiones originales.

También nos pegamos una excursioncita a la cercana localidad de Sipe Sipe para subir a lo alto de un monte, ver unas antiguas ruinas incas llamadas Inkarakai y también ver Cochabamba de lejitos. Mirad que bonita panorámica.




Trás este atracón de pantalla grande,a mediados de semana tomamos un destartalado bus que nos condujó a un pequeño pueblo de la sierra llamado Toro Toro. Esta localidad está rodeada de miles de huellas de dinosaurios e interesantes parajes naturales que además están considerados Parque Nacional.

Lo primero que descubrimos fue la maravillosa caverna de Humajalanta. Esta es la caverna más profunda de toda Bolivia y en ella nos sumergimos con la ayuda de un guía. Nunca habíamos practicado la espeleología y nos pareció una experiencia magnífica. En plena oscuridad alumbrados por nuestros frontales saltamos rocas, nos introducimos por orificios donde no cabe cualquiera y vimos la grandísima belleza de estalactitas, estalagmitas y demás esculturas naturales. Hasta 150 metros bajamos.











El segundo día fuimos a ver una zona donde están conservados magníficamente los fósiles de las huellas de dinosaurio. Se distinguen perfectamente los pasos de los ya extinguidos animales.

Después de esto caminamos por el cañón del río que lleva el mismo nombre que el pueblo y el parque nacional. Mo tenía practicamente agua ya que la temporada de lluvias no comienza hasta diciembre y aprovechando esto, brincamos de piedra en piedra imaginándonos algunas veces que eramos fontaneros o puercoespines jeje.














Llegamos a una zona muy bonita donde tomamos un rico baño llamada El Vergel, donde caía una cascada que nos golpeó y refrescó. Después del baño subimos hasta un mirador que está construido sobresaliendo por el borde del cañón de manera que ves todo bajo tus pies. ¡Daba bastante respeto!









Esa tarde nos la tomamos libre y esta mañana prontito hemos tomado el bus de vuelta a nuestra ya conocida Cochabamba.

Como esta noche es Halloween y nos la vamos a pasar en un autobús dormilando hasta llegar a Sucre, hemos decidido que lo vamos a celebrar por la tarde viendo Pesadilla antes de Navidad en 3D.

Nos despedimos hasta más escribir y aprovechamos para agradecer de primera mano todos los comentarios que dejais en los posts. ¡Aunque queremos más! A ver si os animáis. Muchísimos besos con forma de calabaza con ojos.

sábado 24 de octubre de 2009

Desde el lago Titicaca saltando a Bolivia

Menos de una semana ha pasado desde la ultima vez que tecleé por aquí. Siempre me pasa que antes de postear tengo esa sensación de que se me acumula blog y me apetece contaros lo que hemos venido haciendo estos días. ¡A ello voy con toda mi ilusión!

Este es el primer post desde Bolivia, donde nos encontramos en su capital, La Paz.

Hasta llegar aquí y para despedirnos de Perú viajamos desde Cusco a Puno pasando la noche en los cómodos asientos semicama a bordo de un bus nocturno, como viene siendo habitual.

Puno se encuentra a orillas del lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. Con un precioso amanecer nos desamodorramos del viaje y fuimos directamente a descubrir como visitar las islas de los Uros, una antigua civilización que vive en el lago, en unas islas flotantes hechas con cañas de Totora.

En una lancha colectiva nos trasladamos hasta una de las 50 islas donde uno de sus habitantes y presidente nos contó su historia y que tipo de vida llevaban sus pobladores. La verdad es que es realmente increíble el método de construcción de la islas. Primero se extrae la raíz mezclada con tierra, que mide varios metros y se hacen bloques individuales.





El segundo paso es cubrir esos bloques con varios metros de cañas que dotan al piso de estabilidad.Por último se construyen las viviendas dormitorio y las cocinas, por supuesto construidas con el mismo tipo de caña.

Para transportarse también utilizan barcos fabricados con ese material. En uno de ellos embarcamos para cruzar a otra isla donde saboreamos nuestra última cerveza en Perú. Realmente la visita es muy turística, dudamos que realmente vivan donde nos enseñaron. No vimos las comunidades donde viven gentes que no hablan castellano y que no viven del turismo como las de la comunidad en la que estuvimos.







Esa misma tarde cruzamos la frontera de Bolivia, para pasar la noche en la localidad de Copacabana. Aunque suene a unas magníficas playas brasileñas poco tiene que ver. Esta pequeña ciudad es punto de partida para las visitas a varias islas que se posan en el inmensísimo lago Titicaca.

Nosotros optamos por la más grande, más visitada y la que más facil acceso tiene: La Isla del Sol.

Esta isla fue antiguamente un templo Inca, de ahí su nombre.Tiene una gran roca sagrada que era adorada por los Incas. Esta roca llamada Titicaca (Piedra de Puma) da nombre a todo el lago. También tiene mas yacimientos incas que no encontramos nada interesante después de todo lo que habíamos visto anteriormente. Lo realmente increíble es apreciar lo grande que es lago, donde en todo momento se tiene la sensación de estar rodeado de mar.









En la isla hicimos noche y vimos un atardecer increíble, pese que a que había bastantes nubes. Al día siguiente retornamos a Copacabana y tomamos un bus para transportarnos a la capital.
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La Paz está rodeada de montañas. Todo el territorio está ocupado por miles o millones de casas de ladrillo que se amontonan en las laderas de los diferentes valles. Es por eso que se encuentra situada como en un hoyo donde numerosísimas personas llenan las calles cuesta arriba y cuesta abajo. Dificil es encontrar calles planas. La contaminación es altísima generada por sus viejos buses llamados micros y por los taxis y combis.





La verdad es que nos ha cautivado y es por eso que llevamos aquí cuatro días, maravillándonos con sus panorámicas desde lo alto y sus varios mercados. Llama la atención el mercado de las Brujas donde venden infinidad de objetos para hacer todo tipo de ofrendas. Venden hasta fetos de llama. Puajjjj. También hemos aprendido mucho acerca del cultivo de Coca y de su origen incaico.









Otra de sus atracciones está en la llamada Carretera de la Muerte. Es un camino de montaña que une La Paz con Los Yungas (lugar de numerosas plantaciones de Coca). Antiguamente esta carretera que no tiene vallas de protección, dispone de un sólo carril, y en algunos tramos un ancho de sólo tres metros, tenía tráfico. Ha habido trágicos accidentes y numerosos muertos, de ahí su nombre. Ahora no hay tráfico y, pese a que sigue manteniendo peligrosidad cada día está ocupada por ciclistas aventurerxs que la descienden en bicicleta de montaña.

Como ya teníamos práctica decidimos que no podíamos pasar sin probar esa excitante experiencia. Los progenitores de Juan se lo habían prohibido expresamente, pero decidimos arriesgar confiando en la experiencia de los guías que acompañan y el buen equipo y bicicletas provistas. Rosa, Ricar, nos os enfadéis, el chico es bueno y obediente, pero no me quería dejar solo :D

Hasta el punto a 4300 metros llamado "La Cumbre"nos transportaron en Combi y de ahí tras equiparnos y tomar la montura iniciamos el descenso, primero por carretera asfaltada y después por el camino de montaña donde ya toma su tétrico nombre.








Una experiencia genial, formando parte de un grupo de 12. Yo, como Karlos Armstrong obtuve unas buenas descargas de adrenalina bajando a buen ritmo el segundo después del guía y disfrutando como un nene. Tuve la mala suerte de tropezar en una piedra y pegarme un buen coscorrón, que no me impidió seguir hasta el final.Era de prever si analizamos toda mi trayectoria como "El pupas". Juan Indurain bajó más calmado pero obtuvo sensaciones parecidas.






Al llegar abajo a 1300 m. tras 64 km de recorrido, una piscina y una ducha nos esperaban como recompensa por haber cubierto el trayecto, antes de comer y volver a La Paz. También nos obsequiaron con una camiseta que reza "Yo hice el camino de la muerte y aún estoy vivo".

Y aquí nos encontramos, pasando el último día en esta interesante metrópoli y yo en concreto recuperándome de la pequeña caída, que hoy se nota más que ayer. Esta noche dormiremos sobre ruedas para ir hacia Cochabamba y seguir conociendo esta Bolivia. Muchas gracias por leernos, ¡besos cocaleros!

domingo 18 de octubre de 2009

Cusco y su impresionante Machu Picchu

¡Hola de nuevo seguidores y seguidoras!. Nos encontramos blogueando durante las últimas horas que nos quedan en Cuzco y dispuestos a tomar la recta final del impresionante Perú.

Cuzco, o como se le llama aquí Cusco, es uno de los puntos más turísticos del Perú y de toda latinoamérica en general debido a que fue la antigua capital del Imperio Inca. Está rodeada de un montón de remanentes de ese imperio que resistieron a la conquista española.







Nada más llegar y tratando de pasar inadvertidos sin éxito entre la masa de turistas que invaden la ciudad, nos dispusimos a conocerla. La plaza de Armas, con su imponente catedral es el centro del ritmo de vida. No la visitamos por dentro al igual que la mayoría de los edificios católicos ya que casi todos son de pago y consideramos iglesias ya tenemos unas cuantas por ahí en nuestro lugar de origen.

Cerca de allí se conserva una muralla inca, famosa por su piedra de las 12 caras. La conseguimos encontrar después de un rato y... ¡la verdad es que estos incas se lo trabajaban bastante! Fijénse en la cantidad de ángulas que tiene.







Desde allí subimos hasta el Barrio de San Blas y sus estrechas y empinadas callejuelas donde nos perdimos durante un buen rato. Muchísimo encanto tiene esta metrópoli.

También subimos al cerro del Cristo Blanco donde hay una panorámica de la ciudad encantadora y donde uno se hace una idea de lo extensa que es.








Pero nuestra visita a Cusco tenía un objetivo bien claro y era el visitar la considerada maravilla del mundo Machu Picchu y de la manera más barata posible. Para ello teníamos que llegar a la ciudad de Aguas Calientes evitando el tren que hace el trayecto en unas pocas horas y cobrando un dineral no adecuado a nuestros bolsillos mochileros, entre 50 y 80 dolares.



Así que prontito la mañana del jueves tomamos una combi que después de más de trescientos minutos nos llevó a un pueblo en medio de la sierra llamado Santa María. De allí tomamos un taxi colectivo que nos llevo a la denominada Santa Teresa para que después de esperar que se llenara nos trasladara a una central hidroeléctrica. Otro par de horas. En esta central hay una línea de tren que la une con Aguas Calientes en unos 50 minutos.



Como afortunadamente tenemos pies, seguimos esa vía de tren en un paseo muy agradable por el medio del valle donde se alza el famoso monumento y llegamos en unas dos horas y media. Todos los transportes nos costaron el total de unos 8 euros. Económico, ¿no?





Aguas Calientes es un pueblo construido única y exclusivamente para hospedar y alimentar a los miles de visitantes que recibe diariamente la antigua ciudad inca. Es por ello que los precios de todo son desorbitados y nada comparables al de la economía peruana.


Pero como si buscas encuentras, encontramos una habitación sin un precio abusivo, con baño privado y la mejor ducha de agua caliente que hemos tenido en todo el viaje. Ahí caímos rendidos para al día siguiente despertar a las 4 de la mañana y caminar la hora y pico de subida hasta Machu Picchu.


Teníamos que subir tan temprano porque necesitabamos sellar nuestra entrada para recibir autorización para subir al Waynapicchu, el monte que vigila la ciudad y que tiene un acceso limitado a 400 visitantes diarios. Increíble paseo, increíbles vistas y un ejercicio físico estupendo para nuestras piernitas.


La visita a todo el conjunto arqueológico fue impresionante. Es dificil describirlo con palabras. Desde la subida al Wayna comprobamos que la fortaleza que visitáramos en Kuelap está a años luz de compararse con esta.


La perfección de las construcciones, la buena conservación de las mismas y sobre todo su increíble localización hicieron que nos quedaramos completamente satisfechos de la visita, pese a que llegamos un poco cargados de escepticismo, ya que es totalmente cierto que está super explotada turísticamente, que la entrada tiene un precio abusivo y que comida y bebida dentro están más caros que París o Madrid.



El día siguiente amaneció lloviendo a cántaros e iniciamos el paseo de vuelta hasta la hidroeléctrica pensando en lo afortunados que éramos de que no nos hubiera caído ni una gota el día anterior.


Siguiendo nuestra política de ahorro y aunque nos tocó esperar un buen rato, en la misma hidroeléctrica nos convertimos en pasajeros de una Combi Turística contratada por un grupo de guiris que tenía cinco plazas sobrantes. Vale, nosotros también somos guiris, pero nos llevaron a Cusco directitos y por 75 centimos de euro menos de lo que costó todo el transporte a la ida. Además las otras tres plazas que sobraban las ocuparon unas argentinas y un brasileño majísimxs y amenizamos el viaje que duró todo lo que quedaba de día. Incluso esa noche de sábado después de llegar y descansar un rato nos tomamos unas Cusqueñas y unas Pilsen.


Hoy hemos amanecido con la idea de visitar algo de los alrededores de Cusco, pero la verdad es que llevamos un mes viajando a tope, hemos visto ya muchísimos ladrillos viejos pese a que bien colocados y para conocer todo y que mereciera la pena tendríamos que dedicar otros dos días más por aquí. Nos apetece más bajar al sur y acercarnos a Bolivia.



Así que hemos dedicado el día a pasear por la ciudad, tomar buenas fotitos y conocer el Koricancha, un antiguo templo inca que fue tranformado por los españoles en un convento de Dominicos. Aún queda parte de su muralla original y de su estructura interior.




Esta noche viajamos en bus nocturno a Puno, ciudad a orillas del lado peruano del lago Titicaca donde tomaremos impresiones y las contrastaremos con el lado de Bolivia. Es allí donde empezará la segunda etapa de nuestra aventura con la mochila a cuestas.


Muchas gracias por leernos, quizá sea el último post desde este país así que... ¡besos peruanos!